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miércoles, 12 de enero de 2011

A vueltas con el Opensource

    Cuando estudiaba en la Facultad de Informática de la UPM quizás tenía otras inquietudes y más tiempo libre para dedicarme a trastear en casa con el PC. Recuerdo con mucho cariño mi primer Linux, que compré religiosamente en su caja. Se trataba de SuSE 6.2 y aún conservo de recuerdo la caja. Por aquel entonces la instalación de Linux era algo más tediosa que en las versiones actuales. Pero la de SuSE gracias al todavía vigente YaST quizás era la mejor. Aún había quien prefería la instalación de toda la vida con Slackware, pero hay gente para todo.

    Han pasado unos 14 años, y Windows siguió siendo el S.O. de mi PC hasta hace 3. En todo ese tiempo siempre he mantenido el contacto con Linux, y casi siempre fiel a SuSE desde la versión 7 hasta la 10. Me montaba arranques duales en el PC para intentar no utilizar Windows, pero Linux nunca me enganchó o nunca logró sustituir a Windows en las tareas cotidianas. Apareció Ubuntu y vi el cielo abierto... pero no fue más que un espejismo. Diversos problemas que me dió con el pincho 3G de Huaweii y el Knetworkmanager hicieron reaparecer a mis fantasmas del pasado. La que siempre ha sido mi impresión respecto al mundo Opensource: "esto está sin terminar" cuando lo acaben que me avisen y lo vemos. Siempre con versiones beta, e incluso alfa, para tratar de hacer funcionar de manera experimental cierto hardware que no está soportado al 100%. Al final siempre estás enredado con el PC y el problema al que dedicas más tiempo es a él mismo en vez de a usarlo.

    Lo intenté con todas las herramientas Opensource que pude, pero siempre me encontraba con limitaciones, sino eran de compatibilidad, eran de funcionalidad. OpenOffice sigue sin ser una alternativa real a Office. Valer vale, pero cuando abres ficheros de Office siempre hay alguna pega. Igual pasa con otros productos que cuando los usas, ves que todo está manga por hombro, las interfaces gráficas aparecen mal dibujadas, los paneles de opciones redimensionados obligan a ampliarlos para poder ver todo su contenido. En definitiva, da la sensación de seguir eternamente en construcción. Y podemos vestirlo muy bonito, pero las carencias que observo no se esconden.

    Todo esto de Opensource sólo conduce a un lugar, el caos. La descentralización del desarrollo tiene cosas buenas, pero tiene otras muy malas. Se pierde el control, lo que hace que pululen varias versiones alternativas para diferentes distribuciones de Linux que resulta que no son 100% compatibles entre sí. Andamos a vueltas con kernels y compilaciones personalizadas... todo esto está muy bien para los que tienen tiempo de trastear, pero a medida que nos hacemos mayores, tenemos menos tiempo para esas cosas y lo que necesitamos es todo lo contrario: Integración, orden y sencillez... que no tengamos que emplear tiempo en el PC, y sea únicamente un medio para lograr un fin, como escribir en este blog.

    Pero como el hombre siempre tropieza, no dos veces, sino una y otra vez en la misma piedra, desde que soy feliz con la informática he vuelto a coquetear con el Opensource. Supongo que lo echaba de menos y necesitaba un programa equivalente a Project para Mac y a ser posible no gastar dinero. OpenProj parecía una solución solvente, pero de nuevo mis fantasmas acechan... está sin acabar y lo peor es que hace dos años que no se actualiza. Quise usar GIMP para retoque fotográfico porque no estaba dispuesto a pagar el PSP y tampoco tengo necesidad de piratearlo, pero estamos en las mismas... estos productos siguen sin ser "redondos" Escucho a compañeros que tiene problemas porque las diferentes alternativas a softwares cotidianos de Windows adolecen siempre de alguna limitación, aunque las mas molestas son las de OpenOffice con respecto a MS Office.

    Y de nuevo me encontré la misma piedra cuando me hice con un teléfono móvil de sistema Opensource como LiMo... que no se si lo han matado ya o se ha muerto solo, después de un año sin evolucionar y sin respaldo de desarrolladores. Android ha triunfado en este sentido precisamente porque no tiene los problemas que he comentado y los que tenía los ha solventado antes de que la gente se cansase de él. Y tiene lógica que la evolución de Android haya sido positiva, porque detrás está una empresa, un integrador aunque cada fabricante de móviles pueda personalizarlo para adaptarlo a sus terminales.

    En esta situación desde mi punto de vista el mundo Opensource sin una cabeza y sin integradores seguirá creciendo a marcha muy lenta y se va a ver superado quizás por otras plataformas que aparezcan más tarde a poco que hagan las cosas medio bien y tengan una estrategia clara de negocio. El mundo Linux apenas sabe de donde viene y no sabe en absoluto hacia donde va. Otros puede que no estén acertando en la dirección pero sí saben hacia donde se dirigen... aunque no sea allí donde todos nosotros queremos ir. Pero aquellos que sí estén esperando eso, al menos pueden tener certeza de que alguien les va a llevar a donde desean. Y los que no quieran, seguirán esperando que Linux y el Opensource les lleve a alguna parte mientras van dado vueltas de un lado para otro apañándose con lo que hay en cada momento.

    Y después de esta reflexión, como profesional de la informática, tengo la opinión de que en casa todavía podemos permitirnos el lujo de andar sin rumbo y delegar la evolución de nuestras herramientas domésticas al albedrío de la entropía Opensource, pero en la Empresa no parece sensato encomendarse a un capitán sin barco y sin bandera, pero sobre todo sin brújula ni cartas marinas,  un navegante de las estrellas. La informática, dicho sea de paso, requiere que se asiente sobre bases más sólidas para que sea tomada en serio por otros sectores. El Opensource retrata la imagen estereotipada del informático que tiene todo el mundo ajeno a este mundillo.

    El Opensource nació con un propósito, todo lo Open nació para luchar contra la tiranía de lo "Closed" que invadía el mercado y las soluciones informáticas de hace 30 años... pero creo que ya es hora de reconocer que no es la solución. Como siempre en el punto medio está la virtud y hay cosas buenas y cosas malas en todo... y el futuro de la informática está en la INTEGRACIÓN. Sistemas que no fallen porque el fabricante del software y el del hardware no se ponen de acuerdo o no comparten toda la información que deberían. La integración del Sistema Operativo (base de cualquier ordenador grande o pequeño) y del hardware sobre el que corre es algo indispensable para garantizar su buen funcionamiento, su optimización en cuanto a rendimiento, etc. Y esto en Linux es posible, pero no está al alcance de todo el mundo... porque no hay ninguna integración... el integrador tienes que ser tú. Micrososft, con Windows, de alguna manera lo intenta pero deja muchos cabos sueltos en manos de otros fabricantes y esa integración no es plena en la mayoría de casos, y de optimización nada de nada, ni siquiera tenemos la opción de recompilar el kernel adaptado a nuestro hardware.

    Como siempre habrá quien está encantado de poder trastear su PC y no conciba otro escenario diferente, pero los informáticos tenemos que entender que los usuarios, el 90% de la población, no está preparada para lidiar con problemas con los que se encuentran a diario, por muy triviales que nos parezcan a nosotros. Ellos necesitan que todo sea de verdad Plug&Play... no tener que instalar controladores de dispositivos, no tener que preocuparse del tipo de formato del disco, no tener que defragmentarlo, etc...

  

4 comentarios:

  1. Concidimos...
    OpenSource = Aquello que se añora y se desea hasta que se sufre y se deja... y vuelta a empezar.

    Yo desde luego me vendo a lo "comercial" y "popular" y en eso Microsoft me tiene ganado el corazón y, la verdad, reconozco que me ha pagado muy poco a cambio... pero es lo que hay.

    Está claro que todo producto final y bien desarrollado tiene un coste, el problema es que la mayoria de las veces para un usuario final privado ese precio es desorbitado y en eso Apple o Android van ganando terreno cada dia más.

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  2. Bueno Jorge... no esperaba yo coincidir tan pronto con alguien y en un artículo ciertamente incendiario que me consta escocerá a muchos de nuestros "colegas" de profesión. El caso es que has dado con la tecla en la última frase. De hecho esta entrada de blog está escrita en alusión a lo que supone Apple y la Mac App Store en cuanto a integración sumada a la integración de Hardware y Sistema operativo que disfruta. No es caprichoso que Apple no libere el uso de OSX en cualquier hardware, es la única manera de asegurar que todo encaja a la perfección y no hace falta cobrar 200€ por el sistema operativo como hace Microsoft.

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  3. Vaya, pensaba encontrar la palabra Apple en el post y he tenido que bajar hasta los comentarios :)

    Bienvenido al mundo bloguero.

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  4. Gracias Fede... a ver que tal, porque tengo varios temas que voy a plasmar en breve, casi todos ellos más mundanos que este, y espero que al menos haya audiencia.

    Evidentemente el artículo no es sobre Apple, ni mucho menos... es sobre mis expectativas de las cosas y el feedback que puedo dar a lo que supone el mundo Opensource. Que yo sea usuario de Mac desde hace tres años no es más que la consecuencia de todo lo que expongo en este texto.

    saludos

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