No a la Ley Pajín

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jueves, 13 de enero de 2011

¡Luces, por favor!

    Cuando era pequeño una de mis pasiones eran los coches. Ansiaba alcanzar la mayoría de edad para poder obtener mi licencia de conducción, lo que llamamos coloquialmente "el carnet", y disfrutar de las sensaciones de conducir un automóvil. Como siempre fue mi pasión, supongo que por ese motivo he sido muy cuidadoso con la forma en que se deben hacer ciertas cosas y me molesta de manera inimaginable que otras personas no sea conscientes de lo que supone un automóvil y ponerse a los mandos de uno.

    Desde siempre he creido firmemente que conducir un coche requiere el empleo de los cinco sentidos y una atención especial a muchos pequeños detalles para anticipar situaciones de riesgo en el tráfico. Y estoy convencido de que no he tenido percances en gran medida gracias a ese convencimiento y que lo he cumplido escrupulosamente. No soy un buen compañero de viaje cuando estoy al volante, apenas dirijo la palabra a los que me acompañan y procuro evitar cualquier distracción. Pero hace años que el teléfono móvil irrumpió en la vida de todos convirtiéndose en algo artificialmente imprescindible. Una de las cosas que hice hará unos 6 ó 7 años, fue instalar un sistema de manos libres integrado con la radio del coche. Lo que llamamos coloquialmente "un blutuz" y los dos coches que he estrenado desde entonces han salido del concesionario con este dispositivo instalado. Porque vale que hablar por teléfono es una distracción, yo no lo uso para largas conversaciones, y menos en el coche, pero a veces no te queda más remedio que atender a alguien mientras conduces. Pues bien, que al menos no te ocupe una mano, que es esencial para conducir.

    Y no es por la multa, ni los puntos, es por seguridad y convencimiento. Yo prohibiría fumar, hablar por teléfono incluso con manos libres, y hasta buscar emisoras de radio si no es con los mandos del volante que ya traen casi todos los coches de serie. Las manos sólo deben quitarse del volante para ir a la palanca de cambios, hacer el cambio de marcha y volver al volante. Me irrita la gente que va con el brazo izquierdo por fuera del coche y tumbados en la butaca como si fuera el sofá de su casa. Esta gente tiene muy limitadas las capacidades de reacción ante una situación de peligro con el coche. Esta es una de las cosas que más se debería concienciar a la gente desde la DGT en vez de tantos anuncios con muertos, víctimas, etc... habría que concienciar a la gente de las conductas de riesgo al volante, no de las consecuencias de los accidentes, que esas ya las sabemos todos. Y no vale con escudarse en la velocidad como el único factor influyente. ¿Acaso 120 Km/h no es velocidad suficiente para matarse en cualquier choque? Chocar a 80 Km/h es casi como caer desde el Empire State Building de Nueva York. La velocidad es un factor confluyente con las distracciónes, los problemas mecánicos y con otras conductas de riesgo al volante que nos hará perder el control del vehículo.

    Otra de las conductas que me irrita es el mal uso del alumbrado del vehículo. Esta mañana con niebla he contado al menos una docena de conductores que circulaban sin ningun tipo de alumbrado encendido. Y casi otra docena con el alumbrado incorrecto. Espero que algún día la DGT explique en la televisión que la luz de posición no vale para circular, que siempre hay que usar la de cruce y que los antinieblas traseros no tienen sentido cuando la niebla no es extremadamente densa. Cuando ves un coche perfectamente a más de 100 metros y verías sus pilotos traseros a más de 200, no hace falta encender los antinieblas traseros, que además son muy molestos para quien circula detrás. Y de noche, hay que encender la luz de carretera cuando haya algún vehículo que te quiera adelantar en vías de doble sentido sin alumbrado. Más que nada para que ese conductor vea la carretera a mayor distancia antes de comenzar la maniobra y cuando ese vehículo se encuentra a nuestra altura, la apagamos a la vez que él la encenderá. Es muy sencillo... ¿por qué no lo hace casi nadie? La respuesta es muy sencilla: ¡HAY QUE PENSAR! y pensar se hace más difícil cuando no tenemos los cinco sentidos en lo que estamos haciendo.

    No podemos hablar con la mujer o el marido, o por teléfono con la mano izquierda por fuera (la que debería accionar la luz de carretera) cambiar la radio, encender un cigarrillo, mirar por el espejo, ver que nos quiere adelantar un coche... es imposible. Y cuanto más deprisa se circula se acentúa la dificultad de mantener todas esas actividades en curso al mismo tiempo.

    En el tráfico rodado lo que se echa en falta son luces, y se ve en días de niebla, lluvia, atardeceres y amaneceres quienes las tienen y quienes no. Afortunadamente los coches modernos las traen automáticas y hay mucha gente que las lleva sin preocuparse, y otros como el conductor de un Audi que he visto esta mañana que las llevaba encendidas y de repente las ha apagado en una zona donde la niebla era considerable. No creoque haya sido el sistema automático porque el mío no las ha apagado.

    También me irrita la gente que circula con el coche como si fuese de paseo por la Gran Vía, mirando a un lado y a otro, sin prestar atención al tráfico ni a lo que ocurre a su alrededor, como si fueran sólos. Sin usar los intermitentes, o los que por el hecho de encenderlo creen que tienen derecho a cambiar de carril. Incluso los que abusan del carril izquierdo alegando que van a la velocidad máxima permitida, que por eso nadie puede adelantarles y tienen derecho a ello.

    Desde hace mucho tiempo hay otra convicción que me lleva a pensar que las aseguradoras, el Estado o alguien responsable, deberían promocionar los cursos de perfeccionamiento que imparten diversas empresas a conductores. Tuve la oportunidad de hacer dos cursos de diferentes niveles y estoy preparando el momento oportuno de hacer los siguientes. Además de resultar muy divertido, es más que interesante, porque para los conductores es la única forma de enfrentarse a situaciones críticas por primera vez antes de tener que afrontarlas en el tráfico real. Y sobre todo es la única manera de aprender que hay cosas que se pueden evitar si hacemos las cosas como se debe y no "como salen" Dejar al azar algo así es una temeridad y en las autoescuelas no te enseñan a realizar las maniobras de esquiva, correción de trayectoria, etc... y aunque no te garantiza nada, al menos va a ayudarte a no agravar más la situación cuando te la encuentres en la carretera.

    Como siempre, la educación, la información y el conocimiento son los mejores aliados de las personas para mejorar su calidad de vida y en materia de tráfico, su calidad de conducción. Promocionemos la formación, la concienciación, pero no desde el temor o el miedo, sino desde el conocimiento y la responsabilidad. ¡Luces, por favor! ahora les toca a otros la cámara y la acción...

7 comentarios:

  1. Pues si, como una campaña publicitaria indicaba... Me gusta conducir. Pero en contra de lo que subliminalmente indicaba conducir es, como dices, hacerlo con todos los sentidos y jugando al "juego" como se merece, no paseando la mano al viento.

    Cierto es que cuando se juntan la necesidad de conducir y otra (en menor medida eso si) como la de hablar por teléfono se debe de hacer con todas las garantías y en eso yo si que acepto que la tecnología se aplique para que confluyan con la mayor seguridad posible...
    Algo que no veo que nadie haya hecho nada respecto a la accion de fumar. Y como yo tampoco tengo la llave del cofre del tesoro creo que se deberia prohibir fumar al volante hasta que se encuentre la manera de hacerlo seguro mientras conduces.

    El tema de las luces, tecnologías aparte, es un tema de información, conciencia y aplicarlo responsablemente... demasiados factores para más de uno que le viene justo mirar por los retrovisores antes de hacer nada al volante.

    Cualquier tipo de inversión en este sentido es tan a largo plazo que a las administraciones no parece rentarles. Estoy seguro que con una décima parte de lo que se han gastado en radares se podrian dar cursos de reciclaje o mejora de conducción para todos los conductores, pero esto no da dinero y los radares si, aunque este quizas sea otro debate sobre unos dispositivos que aun siendo indispensables, no estan optimizados.

    Y ojo, que lejos de parecer un discurso egocéntrico creo que más de uno deberia hacerselo mirar!!!

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  2. Completamente de acuerdo con todo lo que has dicho. Muchas veces no somos conscientes de lo que tenemos entre manos cuando vamos conduciendo.

    ¿Dónde has hecho los cursos de perfeccionamiento de los que hablas?. He oído hablar a veces de ellos, pero únicamente recuerdo alguno organizado por el RACE en el Jarama.

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  3. Alex, yo los hice en la escuela BMW pero hay varias además del RACE, RACC, TAC, CEA...

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  4. ¿A cuánta gente de la que conduce le gusta conducir? Yo creo que a una minoría nos gusta. El resto de la gente lo hace por "obligación". Y, claro, así nos va. De esa gente, los hay que son más responsables y se lo toman con respeto y atención, pero ya sabéis que la mayoría de la gente no es así, ni conduciendo ni con otras cosas.

    Y no voy a hablar de el aprendizaje de la conducción y las autoescuelas, porque entonces me voy a encender...

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  5. Y tampoco ponen interés en hacerlo bien, o al menos mejorar. Creo que no son conscientes de sus propias limitaciones, que es la clave para no cometer ciertos errores.

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  6. El problema es que conducir requiere ciertas capacidades y, sin embargo, todo el mundo conduce (no estoy seguro de que los exámenes psicotécnicos sean capaces de detectar si la persona tiene o no esas capacidades).

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  7. Las capacidades de los test psicotécnicos son meramente anecdóticos. Sirven para saber si ves, si oyes y si eres capaz de coordinar tus movimientos. Vamos, que no eres un lelo. A partir de ahí da igual.

    Los que no valen son los métodos de enseñanza y evaluación. Damos permisos de conducir a gente que no está capacitada y que no sabe qué hacer ante situaciones de tráfico que se pueden encontrar. Normalmente reaccionan de manera instintiva y rara vez coincide con la manera correcta, así que lo habitual es que agraven la situación o den lugar a hechos que se podrían evitar. Y todo porque nadie les ha enseñado.

    Y respecto a las aptitudes, es como todo, cada uno tenemos nuestras habilidades, unos juegan mejor al fútbol, otros al tenis, otros al baloncesto, y otros conducen mejor... siempre habrá alguien que lo haga mejor, pero al menos uno debe intentar aprender a hacer lo que sea lo mejor que pueda, y eso es lo que falta a la hora de conducir: interés por aprender y por hacerlo mejor.

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